Entradas de] Aniceto Valverde

EL PRINCIPIO DE ARQUÍMEDES

Fue el gilipollas de tu marido -político de profesión- el que te lo dijo: “Nena estás cogiendo algunos ‘kilicos’. No vendría mal que aligeraras un poco”. Pero sometida a la prueba del espejo tú te veías igual, y sobre todo el inapelable dictamen de la báscula de precisión que tenéis en el cuarto de baño […]

LA CHICA DEL CALENDARIO

Me miró de soslayo, torvo, enarcando la ceja y la órbita de su ojo derecho hasta hacerlo sobresalir por encima de aquellas gafas cuadriculadas. Acentuaba este gesto una cara y cabeza picassianas, como un trapecio invertido. Posaba su mirada en mí de este modo cuando quería reprenderme. Sin embargo, esos ojos diminutos y enfoscados, sin […]

SINGLADURA POR SAN ANTÓN

Ilustración por Jesús Manuel García*. Todos los derechos reservados. Para Pedro José Nos habíamos quedado en los rollicos bendecidos que compraban y nos daban nuestras madres y la abuela cuando ella aún tenía recuerdos… Y por las Fiestas del Santo Patrón del Barrio, que no eran ahora.

¿POR QUÉ LAS MECEDORAS TIENEN BRAZOS? (y 3)

La abuela hace una pausa, balanceándose en la mecedora, cuando le viene a la memoria el recuerdo del abuelo al que yo no conocí, y que me han contado que hizo un montón de cosas en la vida, que fue minero, maderero y pastor trashumante en lejanas tierras, hasta que pudo comprar esta casa y […]

¿POR QUÉ LAS MECEDORAS TIENEN BRAZOS?

A mi abuela, que por su enfermedad, nunca pudo contarme esta historia. Entra mi madre y me dice que ordene la habitación. Yo soy un desastre, la verdad, y siempre dejo todas las cosas tiradas por el cuarto: la ropa que me quité anoche, los libros del cole y mis juguetes preferidos. Me gustan más […]

LAS LÁGRIMAS DEL SOLDADO

Estuve solo hasta que llegó el compañero del octavo reemplazo. De éste y del mío, el sexto del año, seleccionaban al traductor que era como una especie de ‘espía de tercera’. Trabajábamos bajo la más estricta reserva y a las órdenes de un comandante diplomado de Estado Mayor.

MUJERES TODO CORAZÓN

Con el inicio del otoño llegó la temida jubilación. No es que le gustase el trabajo, todo lo contrario, cada vez era más tedioso. Pero ir todos los días a la oficina suponía tener algo que hacer. Poco después murió su mujer. Recordaba en ese momento los versos de Benedetti que tantos años atrás le […]