Entradas de] Aniceto Valverde

SALTIMBANQUI

El hombre que huye Esto era una vez un hombre que trabajaba en el circo, en el mejor circo de aquel país convulso como todos hoy día. Por su parte, el circo tenía el director más sabio del mundo y sabía asignar a cada artista en cada función el papel que mejor pudiera desempeñar sobre […]

TARJETA A LA PARRILLA

Se odiaban; se odiaban mutuamente hasta lo indecible. Pero cuando digo odio no me refiero al que suele aparejar el desamor. No. Era un odio de ‘dinámica social’. A la gente no nos gusta que otro u otros tengan un modo distinto de hacer las mismas cosas, que es como decir aquello de que a […]

EL TESTAMENTO ARTIFICIAL

El viejo capo estaba que la espichaba de un momento a otro; como su en tiempos rival Al Capone, tenía una sífilis galopante (esto afecta al cerebro, y mucho). Había sido yo el que tuvo la idea de tomarle la grabación a modo de muestra, como si hubiera sido una prueba más de las que […]

NÁUFRAGO EN TIERRA y LA MADRE MAR

Estaba lejos del mar, en un destino en tierra en una ciudad del Sur, ya durante mucho tiempo, puede que un tiempo excesivo en el que le embargaba la nostalgia de lo salobre. Para compensar esa distancia que había entre él y una de las cosas que más amaba en la vida era su imaginación […]

UN AFEITADO APURADO

Le habían despedido del trabajo después de casi treinta años de dejarse allí la piel. Le dieron una miseria de indemnización igual que de paga o pensión. Estaba en los 50. Su mujer se acababa de divorciar de él y en el proceso se había barajado la posible concurrencia de malos tratos por su parte […]

AMOR y LIBROS

Arturo Pagán hace el turno de noche en una fábrica. Vuelve a su casa a las seis de la mañana, justo a tiempo para despertar a su mujer, Carmen, que apura en la cama unos instantes de sueño hasta que oye el café salir y se pone corriendo su bata y se ordena con las […]

EL PRINCIPIO DE ARQUÍMEDES

Fue el gilipollas de tu marido -político de profesión- el que te lo dijo: “Nena estás cogiendo algunos ‘kilicos’. No vendría mal que aligeraras un poco”. Pero sometida a la prueba del espejo tú te veías igual, y sobre todo el inapelable dictamen de la báscula de precisión que tenéis en el cuarto de baño […]