‘Tono: coña marinera’
Veo lo práctica que resulta esta nueva moda de llevar el móvil cargando del cuello con una cinta de sujeción. Podría pasarme sin exagerar horas precisamente hablando de los múltiples inconvenientes que tiene el aparato en sí. Pero no es plan abusar del posible lector, de su tiempo, intentando que lea cosas que yo mismo ya he expresado en alguna ocasión o son archiconocidas. Está la familia comiendo y todos están conectados con terceros a través de cualquier aplicación de mensajería. Y ni escuchamos ni hablamos a quien está sentado a nuestra vera o enfrente. Esto, decía yo, nos convierte en una suerte de sordomudos, dicho sea con todo respeto para con estos.
